El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (EU AI Act) entró en vigor de forma escalonada y sitúa el uso de IA en reclutamiento y selección de personal en la categoría de alto riesgo. No es una zona gris: si usas IA para cribar CVs, puntuar candidatos o tomar decisiones de contratación, estás dentro del ámbito de aplicación.

La buena noticia: cumplir no significa renunciar a la eficiencia. Significa diseñar el proceso con las garantías correctas desde el principio.

Qué exige la ley (en lenguaje claro)

1. Transparencia con el candidato

El candidato tiene derecho a saber cuándo está interactuando con un sistema de IA y cuándo sus datos se analizan automáticamente. No vale esconderlo en la letra pequeña: debe ser claro y previo.

2. Supervisión humana (human in the loop)

La IA puede recomendar, ordenar o puntuar, pero una persona debe poder revisar y revertir cualquier decisión automatizada. La decisión final de rechazo o contratación no puede delegarse por completo en el sistema.

3. Explicabilidad

No basta con un número. Cada evaluación debe poder justificarse: qué información se usó, qué pesó y por qué. Una "caja negra" que escupe un score sin contexto no cumple.

4. No discriminación

El sistema debe estar diseñado para minimizar el sesgo. Aquí es donde la evaluación a ciegas — ocultar nombre, género y foto durante la evaluación — pasa de buena práctica a argumento de cumplimiento.

5. Trazabilidad y registros

Debe existir un registro auditable de las decisiones del sistema: quién, qué, cuándo y con qué dato. Si mañana un candidato o un regulador pregunta, tienes que poder responder con evidencia.

6. Derecho a revisión

El candidato puede solicitar que una persona revise una evaluación hecha por IA. Necesitas un canal para gestionarlo.

La pregunta del regulador no será "¿usáis IA?". Será "¿podéis demostrar cómo decide?".

Cómo se cubre cada punto en la práctica

Estos requisitos no se resuelven con un documento de políticas guardado en un cajón. Se resuelven en el producto que usas:

El resumen para tu equipo legal

El AI Act no prohíbe la IA en selección — la regula. Una herramienta diseñada con transparencia, supervisión humana, explicabilidad y trazabilidad no solo cumple: convierte el cumplimiento en una ventaja, porque puedes demostrar un proceso más justo y mejor documentado que el manual de toda la vida.

En Klyria estos seis puntos no son un añadido: son cómo está construido el producto. Si tu DPO quiere los detalles técnicos, se los preparamos.